Mostrando entradas con la etiqueta editoriales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta editoriales. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de enero de 2021

Cerrando 2020

Uf... ¡qué decir sobre 2020!

Todo lo que pasó me terminó de empujar hacia esta editorial, hacia la aventura de volver a publicar online. Y también hacia el desafío de volver a la literatura, que tenía algo abandonada y que a veces me parece algo del pasado.

Arranqué el año relanzando este emprendimiento, y una cosa llevó a la otra... Revisé y corregí como veinte cuentos de diferentes antologías, y eventualmente terminé escribiendo material nuevo para poder completarlas. Así escribí un cuento nuevo para "A la deriva", que ahora queda en su versión definitiva. Después pude escribir dos cuentos más para "Atisbos", mi antología de cuentos de fantasía "medieval" que todavía busca la última pieza, casi casi listo para ser editado. Y finalmente, tres cuentos adicionales que me permitieron terminar una antología de terror y fantásticos (todavía no decido el título); antología que hasta envié a un concurso. ¡Hacía tanto que no participaba en un concurso literario! No gané ningún premio, pero ya se sabe que ganar no es todo en esas instancias: fue la motivación perfecta para cerrar ese ciclo.

Y por si fuera poco, por encima de esos seis cuentos de los que estoy muy orgulloso, pude repasar y corregir dos novelas: "Atados al viento", que recibió un ligero retoque en algunas secciones, para mejorar algunos temas, y "Fragmentos del fuego", mucho más larga y compleja y que por eso había quedado, hace cinco años ya, abandonada en un cajón, el manuscrito lleno de notas pidiendo retoques, reescrituras, eliminación de párrafos, agregado de otros... Esa fue la parte más larga y difícil pero también la más reconfortante del año, creo yo, porque pude, de nuevo, darle un cierre a un proceso que tenía muchos años de antigüedad y que pedía a gritos ser concluido, a toda costa.

Así que no me puedo quejar. Fue un año complicado en muchos niveles, pero pude lograr mucho; además de la editorial estuve ocupado con otros proyectos personales, de manera que creo que pude hacer un buen equilibrio, alcanzando logros en varios niveles. ¿Qué faltó? A lo mejor un poco más de repercusión, pero bueno, es algo que se puede trabajar para el año que viene. Con tres libros que ya pueden ser editados, va a ser un año interesante por donde se lo mire.

Así que brindo por lo que vino y por lo que viene. Salud, los mejores deseos y feliz y próspero 2021.

lunes, 2 de noviembre de 2020

Lentamente, armando 2021

Hace unas horas dejó de ser octubre... uno diría, cómo pasa el tiempo, no?

Pasa igual que siempre, pero en esta situación, a veces fluctúa de maneras extrañas.

Hace algunas semanas terminé una de las dos antologías planeadas para este año, y la otra quedó así de estar lista... Solo falta un cuento. Pero no es algo que quiera apresurar, así que quedó vacante: la historia que intenté construir no funcionó y mientras espero/busco la idea correcta, arranqué a corregir Fragmentos del fuego, como ya comenté hace unas semanas.

Acá estamos, un mes después, y ya corregí poco más de la mitad. Estoy conforme porque he podido trabajar en ella casi todos los días, pero a veces me castigo por no ir más rápido. Hay días en los que el trabajo me deja sin tiempo o con la cabeza demasiado cansada, y entonces no vale la pena. Sé que no debo castigarme de más, porque no es algo que pueda controlar, pero son hábitos que se van cambiando de a poco.

De todas maneras, haber hecho tanto en cosa de un mes me alegra mucho. Es algo que no había anticipado ni planeado. Y es que la corrección de esta novela no tenía fecha estimada: me había jugado una pequeña apuesta a que la terminaba antes de fin de año, pero era más un desafío personal que otra cosa.

Sin embargo, octubre fue un parteaguas en eso. Fue el mes en el que vi que ya el fin de año se aproximaba inexorablemente y ciertas cosas era mejor dejarlas para después, porque a ese ritmo no se iba a llegar.

Durante buena parte de este año pensé que llegaría a editar dos libros más en Studio Ergo Sum (y tal vez un tercero), y trabajé fuerte para eso. Ahora puedo decir sin ningún remordimiento que no voy a llegar, y es más una decisión personal que un fallo.

Quiero decir: podría hacerlo, pero no lo hago porque sería comprometer la calidad de lo que estoy haciendo. Y no hay ninguna necesidad para hacer eso.

¿Podría apresurar todo? Sí, podría apresurar lo poco que queda para terminar por lo menos la segunda antología y publicarla, pero no le veo sentido. Y si bien creo que para diciembre voy a terminar de corregir Fragmentos del fuego, hacer todo el proceso de maquetación y demás para llegar al fin de año ya es otra cosa y de nuevo, estaría trabajando a las apuradas para hacer algo que perfectamente puedo terminar, con más tiempo y cuidado, para principios del año que viene.

Ya haber retomado Studio Ergo Sum y haber republicado las tres primeras obras es más que suficiente para mí. No tengo que probarle nada a nadie y en todo caso, me estoy probando a mí mismo que puedo completar proyectos a tiempo, y avanzar de a poco o de a mucho, pero diariamente, como dice el lema de la editorial: ni un día sin una línea.

A esto se le suma también que estoy teniendo un poco más de trabajo y por si fuera poco, que de nuevo están surgiendo posibilidades por el lado de la historieta. Algo empieza a tirarme otra vez hacia los guiones y si bien puedo resistir un poco más, sobre todo para mantener el ritmo con Fragmentos del fuego, eventualmente llegará el momento de empezar a trabajar duro para los próximos lanzamientos de mi editorial y de las otras que están dando vuelta.

Así que mi idea ahora es concentrarme, sí, en terminar los tres libros para fin de año, pero sin que eso implique su publicación ya mismo. Eso quedará para el 2021, y ya veré en qué orden y en qué meses, dependiendo de mi volumen de trabajo y de lo que me llegue la maquetación y demás procesos.

¿Qué más puedo decir? Está resultando un año más que productivo, a pesar de todos los inconvenientes. No hace falta quemar todos los cartuchos de una sola vez...




viernes, 30 de diciembre de 2016

Cuando no da para más

A veces uno tiene proyectos. A veces, muchos proyectos. A veces, demasiados proyectos.

Suele pasar también que esos proyectos se comen entre sí, se unen, se repelen. A veces son incompatibles; otras veces, cosas que NO son proyectos terminan comiéndose parte de su espacio, su tiempo, impidiendo su desarrollo.

A veces, también, los proyectos simplemente fallan. Y hay que aceptarlo.

Digo todo esto para anunciarles que el sitio web creado para Studio Ergo Sum fue dado de baja este mes, y dudo mucho que alguna vez vuelva a estar en línea.

Como algunos recordarán, gracias a una campaña de financiamiento colectivo, conseguí el dinero suficiente como para poner el sitio, con capacidad para vender online, además de para pagar la ilustración de las tapas de los libros que pretendía vender allí. Sin embargo, con el tiempo los primeros proyectos se fueron demorando. Logré sacar casi todos los libros prometidos y entregarlos a sus aportantes, pero por motivos laborales y otros proyectos (algunos ya conocidos, otros que develaré en 2017) se me hizo imposible darle la importancia que merecía el proyecto en sí.

Lamentablemente todavía tengo que corregir Fragmentos del fuego, última de las novelas prometidasl.

Sinceramente no tuve ni el tiempo ni los medios para dar a conocer el portal, y es algo que lamento mucho. Luego de una campaña de promoción más o menos grande dentro de mis círculos de amigos y conocidos, la cosa no despegó y simplemente me resigné, sin mucho más para hacer, y sin tener idea de cómo coordinar mi escaso tiempo con todo lo que fue surgiendo. Es difícil tener un microemprendimiento unipersonal; y por lo que descubrí, es inútil enfrentarlo si no tienes mucho tiempo y ganas para dedicarle en exclusividad, además de algo de dinero.

Sin embargo, más allá de la autocrítica (no administré bien mis tiempos, muchas veces olvidaba mencionarlo o publicitarlo, etc.), la realidad es que el mercado de publicaciones digitales no es muy amplio, más si uno lo hace por su cuenta, solo, sin mucho conocimiento de promoción y sin recursos para sustentar dicha promoción (léase folletos, asistencia a eventos, dinero para pagar anuncios en redes sociales, etc.). Más allá de los errores y fallos, el intento estuvo, pero no cuajó. Lisa y llanamente, no había mucha gente interesada en versiones digitales de mis libros, algo que tal vez, el día de mañana sea diferente con las versiones físicas.

En 2016 me embarqué en otros proyectos, tuve trabajo adicional, muchos idas y vueltas con ciertas cuestiones personales y eso terminó de darle el golpe de gracia. Bueno, eso y el aumento enorme que plantea la renovación del sitio, algo que actualmente no puedo pagar y que tampoco tiene sentido pagar, porque simplemente no lo vale. Con ese dinero, si lo tuviera, podría costearme la impresión de una pequeña tirada de uno de los libros, lo cual sería infinitamente más gratificante para mí y para otros.

En 2017 trataré de enfocarme más en menos proyectos, algo que seguro me costará porque a veces son demasiado entusiasta. Lamentablemente Studio Ergo Sum como editorial ya no estará más en la lista; por ahora la literatura quedará en segundo plano y me dedicaré, en lo posible, a corregir las obras que faltan y enviarlas a los que las esperan.

Mientras tanto, también debo dar fin a la revisión final de Aerith, que me sigue esperando, así como a ciertos proyectos de comics que, con suerte, de concretarse, me darían también un respiro económico que me permitiría, quien sabe, publicarme algo el día de mañana. Ya veremos.

A todos, un enorme abrazo y espero no sea una desilusión para nadie más que para mí. Pero, como plantea la imagen del principio, la idea es reciclar todas mis energías restantes, todo lo que quede dando vuelta, para que finalmente el ciclo se cierre de la mejor manera.

sábado, 25 de junio de 2016

Girando en el barro

Sigo con la regularidad: en este y en otros blogs, posteo una entrada mensual, generalmente durante la veintena de cada vez. Ahora aquí tocó el 25.

La verdad es que no tengo mucho para decir. En gran parte de este mes, me sentí bastante atascado creativamente, hasta el punto de pasar días sin escribir nada. Para peor, a veces NO TENIA NADA QUE HACER, NADA QUE ESCRIBIR; incluso NADA QUE CORREGIR.

Sí, lo sé. EL HORROR.

Creo que es la primera vez en mucho tiempo que no me pasaba algo así. Siempre estoy involucrado en muchos proyectos, pero ahora algunos se han detenido, otros necesitan tiempo para madurar, otros ya están escritos, y otros son demasiado grandes como para comenzarlos ahora mismo. La revisión de Aerith, por ejemplo, es una prioridad, pero mientras se demora, por distintas razones, la corrección del libro que tengo prometido a una editorial española, no puedo tocarlo. O mejor dicho, no quiero. Puedo perder un poco la estructura cuando trabajo, pero no demasiado.

Lo mismo sucede con Fragmentos del fuego; la copia con las anotaciones sigue esperando debajo de otros borradores. A veces, cuando la toco, parece algo frío y ajeno, extraño a mí. Siento que se aleja y es una sensación poco común.

Mientras tanto, cero comics, cero ideas, cero guiones, cero todo. Espero la Crack Bang Boom para reencender la llama.

Lo bueno es que no lo lamento. Tengo trabajo que hacer, y otros proyectos y situaciones que me quitan el tiempo positivamente. Como ordenar la habitación, salir con la novia, mis talleres de guión, etc. Y cuando hay un bajón, para eso están esas válvulas de escape. Por suerte, aunque sigo algo atascado en el barro, cada tanto hay un avance, al menos mínimo, que me da esperanzas y que me demuestra que es todo una fase.

Lo que sucede es que como siempre estoy haciendo algo, cuando el ritmo baja, casi parece el fin del mundo, pero no lo es.

jueves, 21 de abril de 2016

Un poquito pasado de rosca

La situación real puede variar de la presentada aquí.
Básicamente, hay menos azul, y en lugar de mundos pequeños que se acercan
a mis ojos hay dolores de cabeza, días de mal sueño y algo de ansiedad
y molestia generalizada.
Decía en mi última y ya algo lejana entrada que había logrado un gran objetivo, pero que la lucha seguía, sin tregua, por conseguir otros que estaban ahí, a la espera.

Bueno, la cosa es que sigo machando y a veces pareciera que nada cambia. Hago mil cosas por día, pero siempre queda algo, y solamente puedo escribir pocas horas a la semana, mucho menos de lo que me gustaría.

Hace ya unos diez días que pasé por una etapa bastante frustrante, de ansiedad y algo de bronca por no poder continuar revisando el texto del libro que había terminado. Después el problema se solucionó solo, encontré tiempo y lo dejé pasar.

Pero después, esta semana, comencé a sentirme mal de nuevo. Y comprendí que sin escritura, algo estaba perdido dentro mío. Me sentía fuera de mí mismo; extranjero en mi propia vida.

Aunque lo piense y acomode un poco las ideas, la cuestión es sencilla: me pongo mal porque de pronto, debido al trabajo y otros proyectos de todo tipo, tengo poco tiempo para terminar con la revisión de este libro para la editorial. Y si no termino esto no puedo escribir varios guiones que necesito. Ni terminar de reescribir Fragmentos del fuego, otro de mis proyectos que no quiero ver empantanados.

Por si fuera poco, y esto agrega más leña al fuego, repasando mi libro sobre rol descubrí varias cosas más sobre Aerith que quiero retocar, rehacer o mejorar. Y no, tampoco tengo tiempo. Hay que hacer cirugía, nada muy elaborado, pero se requiere concentración. Hay proyectos en los que uno puede ir rebotando; otros que requieren dedicación completa. Y estos dos son de ese último tipo: trabajos de tiempo completo.

Puf. Empecé a escribir sin ganas, y ahora quedó un poco... cómo decirlo? No sé. Supongo que son muchas cosas para procesar. Y muchas cosas que no siempre se pueden solucionar.

Lo bueno, tal vez, es que no resulta un caso grave de frustración, como podría haber sido en otros momentos de mi vida. Creo que en el fondo sabía que esto pasaría, cuando empecé a aceptar ideas y comencé proyectos. Pero como son cosas que amo, decidí meterme de lleno.

Así que no me quejo, pero sí, me resulta incómodo. La verdad es que mucho no queda para hacer; las semanas son todas iguales (¿otra de las cosas que me molesta?) y siempre estoy corriendo detrás de la perdiz. Pero bueno, ya alcanzaré alguna; lo bueno de tener una decena de proyectos es que eventualmente, con algo de planificación e insistencia, alguno se concreta.

domingo, 12 de abril de 2015

Algunos anuncios necesarios

En estos días tuve algunos problemas personales para poder continuar con el ritmo de publicaciones.  Había informado que tanto A la deriva, la antología de cuentos de ciencia ficción planteada como uno de los lanzamientos de Studio Ergo Sum, como la beta definitiva de Aerith, el juego de rol en el que trabajo desde hace años, estarían listos.

La idea era que ambos estuvieran listos en los primeros días del mes, pero no ha podido ser posible.

Ahora trabajo en lograr que ambos estén listos antes de fin de mes, y aunque estoy confiado en poder lograrlo, no lo quiero asegurar. Si bien me queda poco trabajo, estoy teniendo algunas dificultades creativas, y como siempre, sigo buscando dar lo mejor que puedo.

La segunda novedad es que ya está definido el quinto libro que será parte de la tanda de lanzamiento de Studio Ergo Sum. Como se avisó por mail a los activistas correspondientes (y esto ya lo sabían al elegir las recompensas de mayor valor), la quinta obra podría ser votada por este grupo de activistas, dentro de una lista que les proporcioné. La votación se cerró el último día de marzo y dio como ganador por amplio margen a Ojos de plata. Se trata de la primera novela que escribí, una obra de fantasía medieval que ha permanecido durmiendo varios años ya que nunca tenía tiempo para reescribir ciertas partes. El tener la editorial me da la excusa perfecta como para que esta y otras obras vean la luz, así que estoy muy contento de que integrara la lista y de que fuera elegida.

Una vez se publiquen las cuatro obras básicas de esta tanda, Ojos de Plata será la quinta. Espero que, además, no sea la última obra publicada este año, ya que tengo un par de aces en la manga que me gustaría que vean. Pero eso ya será parte de otro anuncio...

viernes, 26 de diciembre de 2014

Objetivo 2014 cumplido

Termino el año con varias buenas noticias. La principal, la que engloba a todas, es que hacia mitad de año se cumplió el objetivo del proyecto de financiamiento colectivo para crear mi propia editorial digital.

Debido a eso y a muchas otras cuestiones personales y profesionales, tuve que dejar un poco de lado este blog. Se apilaron entonces las novedades: de los cuatro libros prometidos como principal recompensa, ya entregué dos a los activistas, el tercero está siendo terminado y del cuarto queda una revisión y maquetado. En los primeros meses del año que viene verán la luz.

Hace unos días, además, puse en línea el sitio de la editorial, que funciona como principal punto de venta: Studio Ergo Sum. Ahí pueden encontrar los dos libros ya mencionados, con algunos comentarios al respecto y mucho más sobre todo lo que rodea al proyecto de la editorial.

Noviembre y diciembre fueron meses complicados; pensé que tendría más tiempo para escribir y seguir adelante con los proyectos roleros y de literatura, pero me fue muy difícil. Ahora que todo se está despejando, puedo darme más tiempo para todo eso, incluyendo subir actualizaciones a este blog sobre lo que estoy haciendo.

Justamente ese es otro anuncio. La idea es que este blog se vaya convirtiendo, más o menos lentamente, en el portavoz de todo lo que esté haciendo en la editorial. Iré uniendo entonces lo relacionado al rol y a la literatura, para que mis creaciones estén en la misma plataforma de ventas, y también para que los anuncios se canalicen por el mismo lugar.

Así que de aquí a unos días esperen algunos cambios. Todo lo ya escrito seguirá allí, porque es parte del recorrido; pero empezarán a aparecer otras cosas también. Tendré que ver cómo divido mucho de lo que escribo aquí y en mi blog personal, Las costas de Avalon, pero esa es más o menos la idea.

A todos les deseo un excelente fin de año y un perfecto Año Nuevo. ¡Nos vemos en unos días!

sábado, 17 de mayo de 2014

Expandiendo la frontera

Como comenté hace unos días en mi blog personal, Las costas de Avalon, decidí volcarme de lleno a la creación de una editorial digital con objetivos mayores. Una que no solo publique rol, y que no solo lo haga en espacios de tercero.

Quiero mi propio sitio para vender mis creaciones. Y empiezo por las varias novelas y cuentos que he venido acumulando desde hace años. Ciencia ficción y fantasía, principalmente. Luego, quiero expandirme nuevamente a los juegos de rol (republicando lo ya hecho, y también cosas nuevas) y tal vez algo de comics.

Para eso he montado una campaña de financiamiento colectivo en un sitio argentino que me han recomendado. Para mi es una experiencia totalmente nueva, que ya me está dejando muchas cosas buenas, aunque también algo de ansiedad. Hay tiempo para colaborar hasta el 28 de junio.

Pueden leer los detalles del proyecto aquí. No tiene sentido volver a repetirlos. Espero que les interese el proyecto y les pido ayuda dándolo a conocer y, si pueden, colaborando.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Roles en juego

Así va a llamarse el siguiente libro de la editorial.

Como comenté antes, va de cómo crear personajes de rol aprovechando todo lo que nos da el reglamento y todas las opciones narrativas que tenemos disponibles en los juegos de rol.

Hago ahora una pausa mientras lo escribo para contar esto y avisar que está encaminado, sin sufrir retrasos. Es más que probable que esté listo para los primeros días de octubre, porque he tenido que expandir algunas secciones, pero eso ya estaba contemplado.

El libro tendrá dos partes: una más "teórica", y la otra con muchos personajes y sus historias, para que sirvan de ejemplo del proceso de creación y puedan ser utilizados en diferentes juegos, porque hay temáticas de todo tipo.

Bueno, sigo escribiendo. Espero que les interese cuando salga.

domingo, 13 de febrero de 2011

Mucho tiempo!!

Desde la pequeña reseña de lo que pasó en Dibujantes y en Crack Bang Boom, no escribí nada más en esta bitácora.

Esto se debió particularmente a que no tenía nada de tiempo para blogear, y además no tenía nada de tiempo para hacer cosas que luego merecieran ser blogueadas ;D Por lo tanto, no dije nada.

La editorial entró en un impasse del cual quiero sacarla durante estos meses. Aunque no se publique nada, por ahora, quiero ir contando cómo van algunos desarrollos.

A eso me iré dedicando en estos días, así que esperen algunas novedades.

Nos vemos.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Días de cosecha

Los últimos diez días han sido algo problemáticos y complejos en ciertos aspectos, pero también muy provechosos a nivel personal. Ahora que tengo un rato no viene mal hacer una reseña.

En primer lugar, he tenido una frenética actividad de edición de comics. Fernando Kern y Juan Fioramonti me han provisto constantemente de nuevas páginas para nuestros proyectos, los cuales queremos mostrar en Dibujantes 2010 y Crack Bang Boom. Juan Vázquez y Sebastián Zalazar, por motivos personales, me han acercado menos páginas, pero todo siempre de gran calidad. Finalmente, hace unos días Mercedes Grazzini ha rematado el asunto enviándome una nueva versión de las páginas ya publicadas de la primera historia de Rayo de Luna.

De manera que estuve poniendo globos y cuadros de texto a dos manos, durante varios días.

Recibir tantas interpretaciones de mis personajes en tan poco tiempo, de tan alta calidad, me alegró mucho. Por primera vez en mucho tiempo siento que lo lucho contra nada, y que la gente que colabora conmigo no sólo tiene la buena voluntad y la garra de siempre, sino que han superado diferentes cuestiones personales y laborales (algunas lamentablemente todavía persisten) que les permiten no sólo trabajar con buen ritmo sino con excelentes resultados. En ellos (sin ser dibujante, pero teniendo algo de ojo) he visto muchos progresos, derivados sin lugar a dudas de un hecho simple. Dibujan más y dibujan más seguido.

Pero no ha sido lo único bueno de esta semana. El viernes recordé abrir mi casilla de Studio Ergo Sum, ya que había recibido una notificación de compra de un ejemplar de Cómo crear un mundo de juego. Mucha será mi sorpresa al ver que en realidad ese día 16 había vendido 3 copias!!! Las cuales han sido enviadas para el momento en que escribo estas líneas. La causa, tengo que suponer, es esta entrada del blog Veinticinco, del querido Pedro J. Ramos, a la sazón colaborador de NSR y primer comprador del mencionado libro (en versión digital). Desde ya, un enorme abrazo y un gran agradecimiento por su buena onda, el apoyo que me ha dado en lo personal con esa reseña y los mails que hemos intercambiado.

Y si eso hubiera sido poco... pues también veo en la casilla un mail que ya estaba por reclamar, en el que una importante tienda española de rol y frikeadas me confirma que ya estaría cerrado el acuerdo para vender en la misma el libro de marras. Más noticias al respecto, muuuy pronto.

Finalmente, me están entrevistando sobre todos estos temas para una radio. Apenas pueda colgaré de la web el audio de la charla. El responsable es Fernando, un copado rolero de Santiago del Estero que conocimos en Rosario Juega Rol 2010. Aunque la entrevista estaba captada desde hace tiempo, recién ahora nos correspondieron los horarios a los dos. Menuda "coincidencia" (pues yo no creo en ellas).

¿Qué más puedo decir? La preparación de las carpetas para presentar en ambas convenciones de comics avanzan aceleradamente. Y por si fuera poco, se agrega un proyecto más, concretado justamente esta semana. Un comic, adaptación de un cuento de terror que escribí hace ya tiempo, que dibujará Mauro Mussi (a. k. a. Drake). Sí sí, el mismo que colaboró con sus dibujos para mi Kabolta.

En realidad sí puedo decir más, pero por ahora me lo guardo. Ya son muchas cosas. No es raro que todas estas menciones y enlaces estén enlazadas con mi vida, como un resumen de todo lo que yo hice este año (ayudado por otras personas, justamente). Pero todavía falta más.

domingo, 16 de mayo de 2010

Nuevas noticias viejas sobre mi viejo proyecto

Hace tiempo que no digo nada sobre mi nuevo libro, Cómo crear un mundo de juego. La razón es que, principalmente, estoy asquerosamente ocupado con mi trabajo, que consume 9 horas de mi vida, más 2 de viaje ida y vuelta, ubicados en la peor franja horaria de todas (al menos, para mi gusto): entre las 9 de la mañana y las 8 de la noche.

Eso me deja pocas horas durante la semana, que se reparten entre este libro y varias otras cosas (como una jornada de rol muy grande que organizo como miembro de Sierpes del Sur, mis clases de artes marciales, leer, etc.). Por lo general vengo tan cansado que apenas puedo pensar, y tengo la vista irritada de tanto monitor.

Igualmente, los fines de semana se reparten entre distraerme (ir al cine, a la casa de un amigo) y algunos compromisos, y, obvio, el libro.

Como sea, se me ha dificultado mucho darle el ritmo que yo deseaba a la maquetación. La culpa, hay que decirlo, no ha sido toda de estos horarios. Para mi pesar, deposité la confianza en un programa que me ha decepcionado un poco: Scribus.

Ya he comentado antes su lentitud. El tema es que invertí buenos pesos en mejorar mi computadora, agregando 4 gigas de RAM y una placa de video de 256 megas (es un Pentium Dual Core de1.8 gigahertz con una buena placa madre), no sólo para poder jugar videojuegos o ver ciertos archivos. La idea era poder usar mejor este programa de maquetación open-source, gratuito. CorelDraw no me permitía justificar "realmente" el texto (partiendo las palabras en sílabas), lo cual daba como resultado un efecto visual muy feo. Tampobo tiene función de poner automáticamente los números de páginas... Y supuse que hacerlo a mano sería muy tedioso.

Lo tedioso, al contrario, fue soportar que, incluso con estas mejoras en la computadora, tomara 4 o 5 segundos seleccionar algo por primera vez, o editar el texto externamente. Si bien Scribus tiene una función de numeración similar a la de PageMaker (programa que conozco al detalle ya que usé varias versiones durante años), falla al centrar estos caracteres especiales. No tiene control de huérfanos y viudas, ni permite que un texto esté en negrita Y en itálica al mismo tiempo. Por si fuera poco, esta tarde se me ha puesto caprichoso y no quiere que el texto fluya junto a dos nuevas ilustraciones que quería agregar al libro. Como resultado perdí media hora muy preciosa.

Apoyo este tipo de programas como GIMP, Open Office y demás, pero en este caso, tal vez está algo verde, al menos en su versión 1.3.3.13. Lamentablemente para mí, creo que elegí mal, y ahora no puedo volver atrás. Hacer todo de nuevo en Corel, o peor, en PageMaker 6.5, me tomaría al menos dos meses, al ritmo de trabajo que puedo darme.

Como resultado, he decidido lo siguiente:
  1. muy a mi pesar, voy a sacar el libro más o menos como está quedando, es decir, no tan bueno como yo lo imaginaba (a nivel de maquetación). Sé muy bien mis limitaciones, no soy diseñador profesional y sólo tengo conocimientos superficiales; no pretendía hacer una obra maestra, pero sí algo muy bueno. Creo que ahora todo está quedando en bueno a secas, incluso después de todo el esfuerzo que hice. Todavía tengo que resolver algunos temas: tendré que inventar parches para cubrir los huecos que tiene Scribus.
  2. he establecido una fecha de salida para el libro: la primera quincena de junio. Esto es, no tengo una fecha fija: saldrá cuando esté listo. Pero al menos puedo decir que será en esa franja del mes.
Esto lo hago porque ya me cansé de esperar y de hacer esperar. Lamentablemente, en estas condiciones, es lo mejor que puedo ofrecer, y no quiero quedarme sin nada. No soy de los que se contentan con menos, pero así está la cosa.

Además de la ansiedad y de todo eso, otra de las razones de la fecha es que el 12 y 13 de junio tendrá lugar Rosario Juega Rol, un enorme evento rolero que estamos planeando con el club ya citado. Planeo dar ahí una charla sobre el tema de creación de ambientaciones, y me gustaría mucho presentar en sociedad mi libro (y si se vende alguno, mejor todavía).

Bueno, creo que ya dije todo lo que tenía que decir, al menos por ahora. Este proyecto me ha hecho feliz, pero las enormes complicaciones de las últimas semanas han empañado en gran parte todo esto. Espero que vuelva a hacerme más feliz con su terminación, y con todo lo que sigue para la editorial.

lunes, 1 de marzo de 2010

Primer proyecto: nuevas fechas

Como cuento en mi blog personal, el hecho de que tengo trabajo fijo de 8 horas me impide seguir con el mismo ritmo de producción.

Esto significa que el primer proyecto de la editorial, la guía sobre cómo crear ambientaciones para juegos de rol, saldría a la venta en abril como mínimo.

Sin embargo, en estos días daré a conocer mi segundo proyecto, radicalmente diferente en todo sentido, que espero les interese.

martes, 15 de diciembre de 2009

¿Qué es Studio Ergo Sum?

Se trata de una editorial digital apuntada a la publicación de comics, novelas y cuentos de ciencia ficción y fantasía, juegos de rol y tablero y de artículos relacionados.

La idea detrás de la editorial es hacer público material escrito por su creador o que haya sido elaborado por él en colaboración con otros artistas. Los primeros proyectos se irán dando a conocer a partir del comienzo de 2010.

La editorial se centrará principalmente, al menos en sus primeros meses, exclusivamente digital, ya sea a través de la descarga gratuita de cierto material como en la venta online. Posteriormente se planea sacar a la venta material impreso de las obras que así lo ameriten, tanto por criterio de calidad como por solicitud de los compradores.
 

Blogger news

Blogroll

About